4 sept 2014

My Mad Fat Diary, adolescentes en los años 90′


La adolescencia es una etapa difícil, no hay nada de glamoroso en ella y sí, hasta los más populares de la escuela pueden ser miserables algunos días. Esta es la premisa de la que surge My Mad Fat Diary, un acertado retrato de esta etapa de la vida y que pocas veces vemos bien descrita en televisión. Leer más...

3 sept 2014

Series adolescentes: la Graduación en el Instituto y el incierto camino hacia la Universidad

Uno de los grandes desafíos de las series de adolescentes, enfrascadas en la vida de la secundaria, es sobrellevar el destino de sus personajes una vez que finaliza esta etapa. Este es un momento en que una serie con grandes éxitos puede perderlo todo o salir airosa, para inscribirse entre los grandes dramas adolescentes. Como sea, es en este momento donde se pone a prueba la destreza de escritores y directores.
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12 nov 2013

Homeland: una bipolar de la CIA



Estamos en la tercera temporada de Homeland y como ha sido la tónica de esta serie de Showtime, el trastorno bipolar de Carrie Mathison (Claire Dane), es tema. 

Si bien, en algún momento, concebí que era interesante recrear un personaje que viviera con esta condición y fuera capaz de hacer frente a su vida, ahora creo que la serie se estanca recreando los estigmas de la enfermedad y deja a Carrie como la peor representante de la enfermedad.

Así,  Carrie es la paciente más porfiada que de la tv: la hemos visto nuevamente votar sus medicamentos por el retrete, sin haber aprendido nada de su experiencia pasada. ¿Por qué ha vuelto a hacerlo? Mi teoría es que Carrie siente que su responsabilidad como agente de la CIA es mayor que el respeto por su integridad física y  mental…o quizás…es claramente tonta. 

Esta situación me parece una traición de parte de los escritores de la serie para con el personaje de Claire Danes, pues pese a todo, Carrie es inteligente, fuerte y ha sabido sobreponerse una y otra vez a su enfermedad. Por qué no avanzar la trama haciéndola evolucionar como paciente y mostrar que su enfermedad y el tratamiento para ella, lejos de impedirle realizar su trabajo, la han fortalecido como persona y profesional.

Y bueno, está bien, esto es televisión y Homeland es ficción y no realidad, pero me quedo con la sensación amarga de que los escritores de esta serie se perdieron la oportunidad de hacer un show que no sólo entretuviera, si no que también aportara a dejar de lados los estigmas de una enfermedad mental por la cual muchos son discriminados.

13 oct 2013

Grey's Anatomy: la serie más trágica de la TV



Hace tiempo ya venía con algunos reparos sobre si dejar Grey’s Anatomy o no. Un día mi hermana me iluminó para tomar una decisión y me dijo: “para que molestarse en ver una serie que te hace sufrir”. Dicho y hecho, después de que cayera el avión, muriendo varios personajes y dejando a Arizona sin una pierna, me decidí a dejarla de lado, pese a que llevaba años viéndola. 


Cuando se estrenó Grey’s Antonamy era una serie de drama, pero con momentos agradable y entrañables. Con el tiempo empezó a ser cada vez más una teleserie venezolana y continuó siendo lo más trágico que he visto nunca antes en televisión junto con Candy Candy. 

Lo último que supe de este ulta-drama-médico fue que Sandra Oh , que interpreta a Cristina Yang, anunció que dejaba la serie al final de la décima temporada. Y lo que leí fue lo siguiente: “En los nueve años que lleva la serie, la sarcástica doctora ha pasado por dos abortos, fue dejada en el altar por Preston Burke, sobrevivió un accidente de avión, una balacera en su lugar de trabajo, una estaca de hielo que casi la mata, un cambio de hospital, un matrimonio y divorcio con Owen, entre varios dramas más…” (link nota original).

Cuando lees algo así y miras tu pasado televisivo, debes reflexionar si tienes algún síndrome masoquista para haber visto tantos años un programa de televisión como este. Y está bien, han pasado 10 años desde que Anatomía de Grey se estrenó y ni la vida real o la de ficción son estáticas, pero la verdad es que no conozco a nadie tan yeta como para que le hayan pasado tanta cosas terribles.

Cristina Yang es una representación de lo que son en general los personajes de esta serie y como han sido sus tramas año tras año. Grey’s  Anatomy se debió haber acabado hace harto tiempo atrás, su fórmula está desgastada y la calidad de la serie y sus actores han decaído. Esto último también me hace sufrir, esta serie era una de mis favoritas. Pero me di cuenta de que estaba viéndola por obligación más que por gusto, pues llevaba tantos años siguiéndola que era casi una costumbre y les tenía cariño a varios de sus personajes. Igual no hay mal que por bien no venga: ya que han matado a alguno de mis favoritos y otros dejan la serie, me ha dado menos complejo de culpa abandonarla. 



¿Quién es Winston Bishop en New Girl?



De todos los compañeros de departamento de Jess (Zooey Deschanel), del personaje que no tenemos claro qué rol cumple o cuál es su rollo, es de Winston Bishop (Lamorne Morris).

Ya estamos en la tercera temporada de New Girl, la sitcom creada por Elizabeth Meriwether para FOX, y lo que sabemos de Winston es sustancialmente poco: nació en Chicago, jugaba baloncesto profesional en Letonia, es amigo de infancia de Nick Miller (Jake Johnson), es competitivo, daltónico, le gustan los puzles y recientemente se ha obsesionado con su nuevo gato, Ferguson.

Las cosas fueron complicadas desde el principio para este personaje. Winston aparece en pantalla recién en el segundo capítulo, remplazando a Coach (Damon Wayans Jr.), quién era el personaje inicialmente escrito para la serie, pero que tuvo que desecharse pues Wayans Jr., tuvo que volver a Happy Endings (ABC).  Esto significó rodar varias escenas del piloto nuevamente, ya que para Coach se tenía pensado un rol importante.

Con estos antecedentes podríamos entender que Winston sea un personaje débil, pero ya han pasado 3 años desde el estreno de esta esta sitcom y su personaje sigue en deuda.

Personalmente, me desespera verlo haciendo algo  siempre al margen de la trama central de cada episodio, porque esto hace que sus apariciones en pantalla sean random y marginadas del resto de los personajes.  A estas alturas, me molesta verlo participar de la trama central sólo para solucionar problemas del resto o simplemente para apoyar como “gomero” el desarrollo de cada capítulo. ¡Hasta Cece (Hannah Simone) tiene más minutos en pantalla! y eso que la serie se trata de Jess y sus tres rommates. 

Estamos claros que Winston Bishop es un personaje secundario y como tal debe rodear y apoyar a los principales, pero también debe ser útil y provocar reacciones o consecuencias en la trama. Esto último es lo que le falta a Winston y por eso, es un personaje débil y mal desarrollado.

Ahora en la tercera temporada temo por su destino, porque tiene tan poca identidad que no hemos podido ni encariñarnos con él. Estoy segura de que si lo sacaran de la serie, nada cambiaría y si eso fuera así, significa que ni siquiera es un personaje secundario, sino que  un extra en New Girl.  ¿Muy cruel? Pero si hasta Nick y Schmidt bromean en un capítulo sobre lo invisible y lo poco importante que es Winston (léase que hasta los guionistas saben que hacen mal su trabajo).

Bueno, para que no me malinterpreten, diré que igual tiene momentos chistosos y que Lamorne Morris hace un gran trabajo en interpretar a un personaje del que no se sabe mucho y del que se puede esperar cualquier cosa que esté al servicio del resto de los personajes.  Morris logra darle un poco de identidad a Winston gracias a sus tonos de voz, su mirada característica y su risa irónica. Lo que tenemos hoy de Winston, se lo debemos más al actor que a los escritores de esta comedia.